the unaddressed pathetic letter

Every so often I get to finally have a while for myself just after the stressing rush hour, the everlasting hours of a job I’m far from being keen on, the long walks through a cement forest filled with automatons wearing gold, the innumerable lines I gotta stand in next to other recently laid off fellows, &, especially, the rain. A while. A WHILE to think back about what is and who is long gone. So now precisely I come across this letter that was never addressed and so it will forever remain an errant torrent of pathetic, painful feelings that should’ve never emanated​ from anyone’s heart:

Realmente no sé si sea mi media adultez la que habla ahora, o la utópica idea de tener mi propia historia precisamente en lo que pienso es la mitad de mi vida, pero aunque debería estar haciendo un sinnúmero de ‘cosas importantes’ –al menos eso es lo que nos susurran las voces de otros cuando se nos meten en la cabeza y no dejan de decirnos qué es lo que debemos hacer, cómo hacerlo, en qué momento, dónde, por qué y para qué — todo lo que sigo haciendo respiro tras respiro es darte vida al cerrar mis ojos, al suspirar mientras me pregunto dónde estás y, si acaso ha sido mi culpa, por qué has sentido la soledad tan intensamente en tu vida; todo lo que sigo haciendo es reproducir en mi mente cautivada por tu sonrisa esos instantes en los que te vi por vez primera, esas visiones que llevo muy adentro de lo más adentro que puedo tener en este cuerpo deseante de sueños y realidades contigo; todo lo que sigo haciendo es teniendo esta intensísima necesidad de dar forma a lo informe de mis reacciones corporales y emocionales cada vez que la imagen de tu rostro se me plasma en cada pensamiento y acuso a quienquiera que nos haya creado a ti, a mí y a este mundo de agridulces momentos porque en este instante no estoy sintiendo la calidez incomparable de tus abrazos cuando me aprietas fuerte hacia tu pecho y por segundos de eternidad siento que ya no preciso de absolutamente nada en mi vida, tan solo de una historia, de nuestra historia.
Realmente no sé si sea esta intensa sensación en el pecho la que furiosamente posee mis manos y teclea así de rápido a medida que recuerdo tu sincero llanto hace unas noches. Si bien entonces la tristeza casi te devoraba toda la vida, mi único consuelo era estar allí para ti. Y me encantó. Me encantó mirar lo precioso de todo este reciente y doloroso capítulo en el que sentí tenerte genuinamente en mis brazos, en el que cual niño acongojado retornabas a mí una y otra vez mientras yo te decía que todo estaba y estará bien.
Mi hombre afligido, mi chico apesadumbrado, mi amante oprimido, no lo estés ya más, pues son tus sollozos la genuina muestra de tu contrición de corazón. No me bastará el tiempo de esta humanidad para decirte que mis rojas venas tienen un nuevo motivo para circular en mí desde que te conocí. Por ello cuando me veas no dejes de hacerte sentir en mí, tanto en cuerpo como en alma, pues cuando te veo de copiosas sensaciones me embriago y la máxima conmoción siento al pulsar tus carnosos labios.
Ojalá no resulte inoportuna para tu vista estas acaso tediosas líneas que te aseguro son apenas una impresión sencilla del torrente salvaje de toda clase de sensaciones en las que me torno al pronunciar tu nombre en mi fuero interno en esta solitaria habitación. Pero mira que no únicamente ha sido aquí. El otro día me sorprendí escapando de la realidad en una realidad más:
Sitting right here I ephemerally look out into the void and just like that my senses get all lost, but not enough to avoid perceiving my boss a couple meters from me as I imaginarily listen to her broken Spanish taking the shape of an amicable request for my time over the weekend. “Gee!” I strongly mutter as the dim light that’s my office warms my wandering thoughts in such a way that I’m no longer here, but someplace else, some other room where my childhood absorbed the recurrent habit of looking out into the void and just like that get my senses lost, but not enough to avoid perceiving the objects around me as I imaginarily take them off my vision field and my whole body gets tinier and tinier and all I can see is the room bulb illuminating the deepest darkness no man on earth could possibly escape from — because it chases you, it becomes part of your thoughts.
The next minute I’m here in my empty room at night listening to some pretty love song from over ten years ago, trying to come up with the perfect gift to give you next Sunday morning coz it’s gonna be our fourth month together as a couple. I suck at that so much, I can barely get myself something I like. Then there’s the memories you ignite in my self, along with the plethora of sensations they come with: desire for real love and tenderness, anger at myself when I screw it up, willingness to write down every single thought that pops up in this bewitched mind of mine, hunger for the best dishes and the sweetest cookies, melancholy because I deeply feel the void of space when you’re not around, but, above all else, hope: hope for a life next to you every morning, hope for me taking care of you when you’re sick and tired, hope for you telling me to go out and enjoy a shiny day as I tell you my shiny day is being next to you.
Y dirás que se trata de un estado soporífero de vanidad el pensarte en la lengua de Shakespeare, pero no, en lo absoluto. Se trata de palabras llegándome al consciente y de mi lento cerebro tratando de atrapar la magia provocada por tu inspiración para ofrecerte mis íntimos pensamientos y que los hagas tuyos:
Sentado justo aquí, efímeramente miro al vacío y así no más mis sentidos se pierden, pero no lo suficiente como para evitar percibir a mi jefe a unos cuantos metros de distancia de mí a medida que imagino escuchar su español de extranjero transformarse en una amable consulta de cómo estuvo mi fin de semana. “¡Caray!”, con fuerza murmuro en la penumbra que es esta oficina que consiente mis pensamientos errantes de manera tal que ya no estoy más aquí, sino en otro lugar, en otra habitación en la que mi infancia absorbió la costumbre de mirar al vacío y así no más dejar que mis sentidos se pierdan, pero no lo suficiente como para evitar percibir los objetos alrededor mío a medida que los imagino alejarse de mi campo visual y todo mi cuerpo se hace más y más pequeño y todo lo que puedo ver es el bombillo de la habitación iluminando la oscuridad más profunda de la que ningún hombre sobre el planeta podría escapar – porque te persigue y se vuelve parte de tus pensamientos.
Al instante siguiente estoy acá, en mi habitación vacía, de noche, escuchando una buena canción de amor que ya en esta época no se escucha, tratando de pensar en el regalo perfecto para darte el próximo sábado en la mañana porque celebraremos nuestro cuarto mes como pareja. Soy tan malo en eso que a duras penas me doy cosas a mí. Y luego están los recuerdos que enciendes en todo mi ser, junto a las copiosas sensaciones con los que vienen: deseo de amor y ternura reales, ira hacia mí mismo cuando cometo errores, deseos de escribirte cada pensamiento que me nace en esta cautivada mente mía, hambre de los mejores platos y los postres más dulces, melancolía porque siento profundamente el vacío del espacio cuando no estás… pero, por sobre todo, esperanza: esperanza por tener una vida a tu lado cada mañana, esperanza por cuidarte cuando estés enfermo y cansado, esperanza por que me digas que salga y disfrute un lindo día mientras te interrumpo y te digo que el lindo día es estar a tu lado.
Miremos al horizonte y caminemos hacia allá juntos. La virtud de un hombre no está en no cometer errores, sino en enmendarlos. Te amo.

I’ve tried hooking up with random guys, getting loaded with work, focusing on family & friends, all to no avail. No one’s got the ultimate clue, the definite cure for this disease that bears your name. Naïvely, I’ve thought we could at some point hold hands once again, but I guess it will never be. I’ve reached man skin several times & held it through the night, but gotten tired of it just the minute I open my weary eyes in the morning. I just feel I wanna be left all alone, cherish my own skin first & rest to the hilt. It would be a lie if I told you I don’t give a shit about your current ailment & the profound hatred you don’t seem to wanna fade away. Did you know I’ve tried once too often to crash at your place, but been too afraid of your reaction? I’m all in pieces now. That was just the cruellest of all inventions, just that, the sham of fuckin’ loving & giving oneself entirely to another person, so no grudges, dude, we’re cool, right? We’re cool… & so long.

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